Estaba fumando en la pieza aprovechando que él tardaría aun algunas horas en llegar, así tendría tiempo de abrir las ventanas y todo, estaba en eso, pintándome las uñas cuando sonó el teléfono, era una llamada de larga distancia para mi, me puse muy feliz, así que me comencé a hablar durante unos 10 minutos.
Cuando volví, el cigarrillo se había salido del cenicero quemando la cubre cama, traté de todas formas de ponerla de otra forma, la giré en todos los sentidos, pero nada siempre se notaba, así que tomé una blusa mía y la despedacé, saqué pedacitos de tela he hice unos parches que pegué por todos lados, de verdad se veía mas linda que antes, como pasó todo eso, estaba increíblemente atrasada, no había salido a comprar para hacer comida, no me había bañado y para que decir de ordenar la casa, 10 minutos antes que llegara él, puse ha hacer arroz y encima unas salchichas para que se cocieran juntas y ahorrar tiempo, de prisa a la ducha y apenas alcancé a vestirme y tener la mesa lista cuando llegó, estaba cansado, y me pidió que le sirviera pronto que estaba muerto de hambre, yo con todo me equivoqué y a la ensalada le puse limón sabiendo que a él no le gusta, pero no me di cuenta, sólo quería hacer todo rápido.
Comenzamos a comer y el mira la comida extrañado, le digo que me llamaron larga distancia y por eso me había atrasado aparte le había hecho una sorpresa, así que entendió todo y no se preocupó, me dijo de todas formas que no lo descuidara que no me costaba nada hacer algo mas apetitoso con un par de minutos más.
El problema fue cuando probó la ensalada, casi me mata con la mirada, yo la pruebo y lo recuerdo, él me mira y me dice muy tiernamente que tenía problemas en el trabajo y que no quería tener también problemas en casa, yo bajé la cabeza y no hable mas durante la comida, estaba avergonzada y eso que aun no veía la cama…
Luego de comer me pidió que le llevara un café a la cama por que quería descansar, yo estaba en eso cuando siento un grito, me di cuenta inmediatamente que no le había gustado el “arte progresista” en la cama jajaja, voy a la pieza y lo veo riendo, me da las gracias por la sorpresa, pero que era mejor que devolviera a la normalidad las cosas, yo me puse muy roja, la cara me ardía y él algo intuyó, pero la verdad estaba muy cansado, nos acostamos y mientras le daba un masaje en los pies se durmió, yo aproveché de hacer todo lo que no había hecho en la mañana y cuando ya se despertó yo estaba a su lado radiante, peinada, pintada y perfumada, comenzamos a besarnos y de pronto comenzaron las cosquillas, el juego se puso cada vez mas enérgico y nos movíamos por toda la cama saltando, hasta que los parches comenzaron a desprenderse!!!
No me di cuenta hasta que ya se habían salido casi todos, sólo uno quedaba estoico, uno que estaba muy bien pegado jajaja, él tan caballero se ofrece a sacarlo y yo comienzo a ponerme nerviosa pidiéndole que por favor no lo saque, ya cuando estaba casi en las lágrimas el se para de la cama y me pregunta “Bueno, y a ti que te pasa hoy?” yo no puedo más y le digo lo que pasó.
El parte al baño, le veo la cara de enojado, yo que ya veía el castigo me saqué el pantalón y lo esperé en la cama boca abajo, cuando volvió no se si se estaba riendo o estaba respirando agitado, me dijo “Muy bien, ahora sácate la ropa interior, amor” yo hago lo que me pide y comienzan los correazos, fueron pocos pero fuertes, en un instante sentí que los correazos eran menos fuertes y la respiración agitada más risa, hasta que paró el castigo totalmente y él reía a no dar más, yo comencé a reír también, nos abrazamos y me dice “Que tonta, amor, no puedo castigarte ahora, más tarde de seguro” pasó toda la tarde muy tranquila y ya a la hora de dormir, yo me acosté rápido y me tapé hasta la cabeza,.
Siento que él se mete en la cama y me destapa totalmente “Ya sácate todo rápido, van a ser 50, los vas a contar, ok” cuando íbamos en el 30 creo ya no podía más, me dolía demasiado, comencé a pedirle que parara, pero no lo hacía, terminó de azotarme y de una oreja me dejó en la esquina de la pieza, sin pantalones, se acostó y apagó la luz, pasó una media hora hasta que ya muerta de frío me metí en la cama, el me abrazó y entre dormido me dice “Y a ti quién te dio permiso para acostarte?” me abrazó fuerte, nuestros pies se encontraron, los míos estaban muy helados, le doy un beso fuerte en la frente y me dice “Que mala chica, voy a tener que castigarte mañana”…