Si algo puedo decir con certeza de mi viaje a Italia es que odio a un grupo musical, que ahora no puedo acordarme como se llama…

Es que cada vez que Gio quería azotarme, ponía el mismo disco, fuerte, así las canciones sonaban como azotes en mis oídos…

Las sensaciones que provoca el ser azotada son tan extrañas, a mi en particular me dio una especie de temor, un susto así como el que me daba cuando era pequeña y rompía una planta o cuando me citaban el apoderado en el colegio, luego me daba la sensación de protección, me sentía tan cuidada, tan increíblemente acompañada en el camino del crecimiento, y claro, quien no te quiere, para que va a querer corregirte, después una sensación de sumisión a toda prueba, luego de los azotes creo que jamás podré decir no a algo, no por el miedo a nuevos azotes, sino que él solo ver que el castigo termina me deja con una paz interior que jamás había encontrado antes.

Claramente el spank produce algún tipo de adicción, por que es como fumar marihuana… al principio estás como loco, luego fumas y quedas tan relajado y feliz, pero después quieres otro poquito, y claro después con solo un poquito quedas de nuevo tranquilo y feliz. Pero después de días quieres una dosis mucho mas grande que la primera vez…

Esto es algo raro que quería contarles, resulta que bastaba con que Gio cambiara levemente su tono de voz (increíble, pero es casi imperceptible, si es que no sabes como es la cosa) y yo inmediatamente bajaba la cabeza y comenzaba a mirar subiendo la mirada y no subiendo los ojos… pensé mucho qué podía ser y claro que es una forma de manifestarle gestualmente que me entrego a él, que soy una niña que mira a un adulto mucho más alto que ella y Gio ya es alto, aun sin bajar la cabeza yo lo miro hacía arriba (aparte que es maravilloso ver esos enormes ojos de color indefinido, han escuchado eso de que te mata con la mirada???... este hombre me liquido) y también como por arte de magia me dan ganas de hacer pataletas, no se que es lo que pasa, eso de pegarle combos a la cama o mover los pies para pegarle al colchón, la almohada se convertía en mi enemiga y la apretaba con las manos y a veces me ponía a morder las sábanas… parece que me convierto en la mujer lobo jajaja.

Ay chicos, venía con toda la disposición de hablarles lo que fue para mi el bastinado, pero será para otro día, es que no les había contado esto antes y era importante… bueno, yo se que también es importante para ustedes saber detalles, así que apenas tenga una luz que me ilumine les escribo esas historias que tanto nos gustan.

NOTA: Como es de notorio que estoy en casa!!! jajaja, escribo en los blogs, contesto los post mios y anoche estuve en el foro spank hablándole a lo que fuera jijiji.

Besos