La Continuación de las Nalgas... Los Pies...
Estuvimos muchos meses hablando, de spank por sobre todo, pero también de la vida, dando una mirada distinta a casi todas las cosas que conocemos, no es común encontrar a alguien que entiende lo que te pasa cuando ves, escuchas o dices alguna palabra o frase o imagen…
Y así nos conocimos como personas fetichistas, por sobre todo del spanking y de la disciplina doméstica, nos encanta y nos excitan las situaciones cotidianas, coloquiales, lo que pasa tras la puerta de una casa y que nadie más que la pareja (y los lectores del blog, obvio) saben.
Tantos meses, hablando de escenas de azotes y tratando cada vez de mantener vivo el entusiasmo, muchas veces no fue fácil, es importante, para nosotros, la creatividad y la búsqueda constante de nuevas formas de darnos placer mutuo… en ese contexto… el sexo durante el castigo spanko, el bondage (casero, por supuesto), el bast
inado o falaka, el sexo anal como castigo, el figging, los enemas, los plugs...fueron cosas de las que hablamos meses, viendo páginas y leyendo artículos.
Yo no sabía realmente cual de este abanico de posibilidades iba a conocer aparte de la disciplina doméstica, como siempre le he dicho a mi Gio, él puede hacer de mi lo que quiera, yo soy suya en cuerpo y alma, y él tomando la responsabilidad me ha dicho que siempre me va a cuidar, que no debo tener miedo y sólo debo relajarme y disfrutar…
Fue así como saco, como de un cofre de tesoros, un aparato de madera, que aprisiona los tobillos y separa los pies, yo recostada boca abajo en la cama, respiraba profundo, el miedo se apoderó de mi, me puse nerviosa, mas cuando sus manos tomaban mus manos atándolas por la espalda, dos segundos después mis pies sintieron el primer golpe de la vara en la planta, la sensación de terror se apoderó de mi, no fue fuerte, pero me dolió demasiado y no podía mover los pies, sentía la vara en los dedos de mis pies, en la planta y donde terminan, comencé a llorar y a gritar… como ya me lo había advertido, me puso una mordaza entre los dientesy ajustó las amarras de mi boca y de mis manos, los azotes en los pies siguieron, intercalándose con spank en mis nalgas ofrecidas y expuestas, cada golpe en las nalgas aliviaba el dolor de los pies y cada golpe en los pies aliviaba el dolor de las nalgas, mis piernas también conocieron el castigo, que aun que suave, dolía por que era la primera vez.

Y claro, como es obvio, en medio de la excitación del momento, de la magia de los azotes y del bastinado, de lo sumisa y entregada a las amarras, olvidé que era mujer y me volví una esclava que gozaba con cada golpe que le daba su amo…
Como todo era mágico, ensoñado, en un momento desperté… ay sí amigos, me puse como loca, con los azotes me habían dado ganas de hacer pipi jijiji y estaba que me hacía!! Uufff que bueno que Gio es el mejor hombre del universo, desató mis manos, quitó la mordaza, sacó el aparato de madera de mis tobillos y soltó las amarras que unían los dos dedos gordos de los pies, pero no las quitó, caminando como pude, avergonzada y humillada fui al baño…
Al llegar me esperaba la cama, volví a mi postura de castigo y en dos segundos nuevamente la vara tocaba mi carne, no se cuanto duró no se que cara tenía ni él ni yo, pero si se que cuando terminó la humedad entre mis piernas era tan evidente como avergonzarte.
Los pies no duelen en extremo, pero la sensación que produce en el cuerpo es esa sensación de… penétrame pronto amor, que voy a estallar.




selene35 dijo
Tan intenso como lo esperaba SAD. Una experiencia así no puede contarse de otro modo y sé que la has disfrutado, como todas las demás que has vivido con Gio y lo mejor es que lo cuentas así, con esta naturalidad que te caracteriza... me encanta leerte y sigues teniendo pendiente muchas historias italianas.
Besos.
15 Abril 2007 | 09:08 PM