Chicos no había publicado de haragana y no por que no postean ok, bueno habiendo aclarado ese punto trascendental jajaja vamos a lo nuestro ¡El Spank!

Dentro de la Saga, en el capítulo dos, revisaremos… los castigos sexuales y el spank con sexo, que no es lo mismo para nada.

Spank y Sexo:

Comenzó con una sesión cortita de azotes con la mano y siguió claro con la cuchara de madera que es como una extensión de la mano de Gio… o sea, en todos el tiempo que estuvimos juntos y practicando spank creo que la debe haber ocupado el 95% del tiempo, realmente me hubiese gustado mucho sentir más su mano, claro que no me estoy quejando, pero esos videos de spank con la mano son tremendos y están dentro de mi cabecita como un pajarito carpintero taladrándome el cerebro jijiji, bueno estábamos en que la cama, yo boca abajo, su mano en mis nalgas golpeando rítmicamente y luego la cuchara mmm… no fuerte y no despacio, era una delicia, lentamente comencé a subir las nalgas, creo que en un instante las nalgas y el implemento del spank se imantan y se buscan el uno al otro, y subiendo, subiendo me encontré en cuatro sobre la cama, ya no daba mas de excitación, no sé con que me golpeaba, pero sentía las nalgas rojas y estaba tan adolorida y tan feliz, de estar concretando ese sueño y con el hombre que adoro, en un instante el dolor paró y no fui capaz de reaccionar hasta que estaba con el miembro rígido de mi hombre completamente dentro mío, la excitación del spank no sólo me había calentado las nalgas, sino que todo mi cuerpo, estaba tan húmeda que la penetración fue tan placentera como inesperada, mientras me daba fuerte y yo jadeaba de placer, su mano fue a encontrarse con mis nalgas nuevamente y así azotándome con fuerza, alternaba sus manos entre las nalgadas y afirmarme fuerte las cadera para penetrarme mas profundo, debo haber tenido decenas de mini orgasmos, cada vez que sus manos topaban mis nalgas adoloridas para golpearlas nuevamente, no quería y no podía escapar, su pene no sólo me tomaba con fuerza, sino que me unía a su cuerpo para recibirlo como hombre y como spanker…

Castigo sexual:

La misma cama, el mismo castigo, la cuchara de madera, yo en cuatro, esperando el momento que mi hombre se decidiera a tomarme como la otra vez, pero no lo hacía, y el spank era bastante más duro, sentí como cambió su respiración y como se puso tras de mi, un instante de felicidad en donde pensé que venía mi premio y una rápida vuelta a la realidad, su mano empapada con aceite de bebé toco mi ano virgen y al segundo después su pene se abría camino en mis entrañas, desflorando mi segunda virginidad con fuerza, casi muero de dolor, grité fuerte, pero no lo sacó, y comenzó a empujar cada vez mas fuerte, claro no había entrado todo, pero yo sentía un dolor jamás sentido, y en un instante me di cuenta, que yo soy totalmente de el y él puede hacer conmigo lo que quiera, cerré los ojos y dejé de gritar, acepté mi castigo como niña buena y aun que no pude dejar de llorar por el dolor y la humillación , traté de relajarme y respirar profundo, el castigo anal duró poco tiempo en el reloj, pero una vida en mi mente. Cuando por fin se levanto , yo traté de tocarme, pero mi vergüenza me impedía todo, hasta darle la cara, no quería verlo, estaba claro para ambos, él manda y en esa casa y en esa cama se hace lo que él quiere y se castiga como a él se le da la gana… luego de un rato adolorida y humillada le miré de frente y el me preguntó como estaba, yo claramente le dije que me dolía, pero, como no especifiqué qué me dolía el me lo preguntó con su voz pícara de chico malo “¿dónde te duele, amor?”, no sabía que decir y le dije “ahí” y él con esa cara tan hermosa y esos ojos de gato lujurioso me pregunta “¿ahí donde? Hasta que mi boca logra decir “el anito” y él con una semi sonrisa en los labios me dice “obvio, fue un castigo”