Sé lo que te Gusta y Te lo Voy a Dar Amor...

Sentía la desilusión de no sentirse amada, la tristeza de no tenerlo a su lado, las dudas y las indecisiones, las lágrimas y el pecho apretado, la habían hecho pensar tanto… no quería renunciar a él, no quería y no lo haría, quería respirar su aire y dormirse en sus brazos mil noches, quería sus besos apasionados y su sexo en su boca, quería que la atara y que la encadenara para usarla, quiero ser tan suya que no se pudieran despegar.
Quiero Ser tu Sombra… lo repetía en voz baja, mientras restregaba sus ojos cansados de luchar por no terminar ella por cansarse y abandonarlo todo
Pensaba…por las mañanas poner junto a ti los pies en el suelo, sentir tus pasos y mirar desde la muralla el reflejo de tus ojos de gato en el espejo, caminar bajo tus pies hasta la cocina y sentir el olor del café que nos despertará, caminar contigo por la calle y pasar el día a tus pies, reflejarme frente tuyo o a tus espaldas, verte comer, reír, pensar, dormir y silenciosa esperar a ver si te das cuenta que estoy unida a ti, que soy parte de tu vida, que, aun que creas no necesitarme para vivir, sin mi la vida pierde la complicidad de quien te acepta y te adora por lo que eres, sin esperar cambios, sin exigencias, sin demandas. Sólo pidiendo que no quieras alejarte de ella, ya deja Peter Pan de pelear con tu sombra y asúmela, no quiero que dejes de ser niño egoísta con sus juguetes, quiero ser un juguete tuyo, para que me cuides, me protejas y no me dejes en manos de nadie mas.
Te quiero tanto eres de esas personas maravillosas que no logran brillar, estás siempre tan preocupado de ti, que te olvidas que un nosotros es mucho mejor, que un YO siempre está solo y un NOSOTROS siempre acompañados.
Déjame quererte amor mío, déjame ser tuya por favor, déjame lamer tus pies, yo te quiero tanto…
Secó su cara y limpió su nariz, corrió hacia su bolso y contó el dinero que tenía, distribuyó en tres partes el dinero, uno para unas medias de ligas negras… una vez había comprado unas, pero nunca las usó, sintió vergüenza después de descubrir un par de ellas en un cajón de él, había imaginado una mujer estructural, bella y tan amada por él usando esas medias y se había sentido tonta de haber querido lucir sexy si no lo era… pero eso ya no le importó, usaría las ligas y aun que se viera ridícula, ella se sentiría hermosa: otra parte del dinero la dejó para un bote de crema de leche y unas cerezas y la tercera parte del dinero la gastó en una ferretería del barrio comprando cinco metros de cuerda de algodón y un paquete de velas de cera.
Se dio un baño largo y relajante, depilo prolijamente sus piernas he hizo un rebaje a sus vellos del pubis, nada reservado, se preparaba para ser esclava de una vez por todas, esa noche se lo diría… estaba segura que él era sádico… no había otra razón para su conducta cotidiana y para con ella en la relación que llevaban.
Recogió su pelo teñido negro en un moño de bailarina, pintó sus ojos con tonos fuertes y dejó sus labios rojos, su piel humectada no importaba que no fuera perfecta, estaba suave y olía a su perfume favorito.

Se puso un brasier negro de encaje, debía resaltar su busto, era lo más lindo de su poco cuidado cuerpo, unas bragas mas grandes que pequeñas y que dejaban ver la mitad de sus glúteos pero cubrían su vientre, que ella odiaba con toda su alma, las medias de liga cubrían sus piernas y una bata de seda negra era el accesorio perfecto para cubrirse un poco mas, ya que aunque estaba muy decidida, el pudor y la vergüenza podían siempre un poco mas.
Apagó las luces y dejó velas encendidas, con ellas hacía un camino desde la entrada hasta la sala, donde estaba arrodillada sostenía entre sus dos manos un cinturón de cuero grueso y había atado la cuerda un extremo a su cuello y el otro pendía de la manilla de una puerta.
Apagó las luces y dejó velas encendidas, con ellas hacía un camino desde la entrada hasta la sala, donde estaba arrodillada sostenía entre sus dos manos un cinturón de cuero grueso y había atado la cuerda un extremo a su cuello y el otro pendía de la manilla de una puerta.
Cuando él entró a la casa, no comprendió que pasaba, se apresuró a encender la luz y la divisó en plenitud, arrodillada, atada como esclava, con el cinturón extendido por sus dos brazos, fue una escena hermosa para él, su fantasía oculta… y ella, quien mas lo conocía estaba allí…una vez mas para el.
Apagó la luz, tomó la cuerda y dirigió a su esclava hacia donde dirigía el camino de las velas, ella apenas caminaba sobre sus rodillas, al llegar a la pieza él la tomó por la mandíbula y la levantó del piso, con cara de excitación beso sus labios perfectamente pintados rojos arrastrando la pintura por toda su cara y su cuello, puso la mano de ella en su sexo y la empujó un poco hacía abajo, ella comprendió de inmediato y bajo a buscar la dulzura de ese miembro erecto y majestuoso, dueño de sus sueños húmedos y de sus noches solitarias cuando en silencio pasaba sus manos por su entrepierna, pensando en el y en su cinturón…
Mientras su lengua no podía dejar de lamer, sintió las manos de el que tomaban su cabeza y la empujaban a tragar mas de lo que ella sentía posible y por fin se sintió usada, su entrepierna comenzó a humedecer sus bragas y un hilo de saliva que caía de su violentada boca mojaba sus pechos… en un segundo fue apartada de tan delicioso manjar, su hombre por primera vez en su vida le daba una orden, la música en sus oídos era idílica…
“Párate y aprieta con fuerza tus manos sobre tus tobillos… voy a azotarte el culo y luego lo voy a follar”
Ella, tembló de excitación, no sabía si soñaba o era verdad, no conocía la voz de ese hombre, era acaso su amado, una bofetada la hizo despertar..
“Ahora! …amor…”
Si, era él, su hombre, asumió la posición que él quería y sus nalgas blancas y vírgenes de estos ministerios recibieron con alegría los primeros azotes… aun escuchaba entre azote y azote el sonido del cinturón al volar por el aire, en un instante tembló y él le ordeno apoyarse sobre una silla, sin duda sabía perfectamente lo que hacía, ella mas feliz que nunca en su vida, con las nalgas rojas y adoloridas se abandonó a los placeres del dolor y el amor.
Los azotes eran cada vez mas fuertes y la excitación pasó a un segundo lugar, sentía el dolor, la picazón, el ardor y por sobre todo la humedad que esa azotaina había generado, suplicó piedad y fue atendida…pero él la tomo y nuevamente sus labios degustaban el manjar mas codiciado, de improviso cayó sobre la cama, el estaba sacándole las bragas mojadas…
“¡¡Que significa esto!!”
Y ella se dio la vuelta pidiendo perdón, llorando de vergüenza, pero el…el tomó…
Continuará…





selene35 dijo
Ufff cada vez más intensa SAD, está claro que Italia te ha cambiado, cosas así de fuertes no se pueden trasmitir si solo las has imaginado y tus relatos son ahora demasiado vividos para que no hagan sentir algo fuerte por dentro... vamos que yo estoy ahora con el pelo erizado pensando en tu relato.
Besos... y continúa que esperamos.
5 Mayo 2007 | 12:40 AM